La nueva instalación de Anna Taratiel convierte al público en co-creador de su obra y lo invita a participar en un juego interactivo. Como en un caleidoscopio, las transparencias de colores se mueven y mutan a voluntad del espectador. Anna Taratiel creció como artista en la escena del street art Barcelonés de los años 90, fue una de los artistas que introdujeron en el entorno del grafiti la abstracción geométrica, con lo que ella llama “paisajes mentales”, a base de líneas y coloridas formas geométricas crea composiciones en una gran variedad de formatos que recuerdan a las vanguardias rusas.